PayPhone: realiza y recibe pagos con tu móvil en Ecuador

El celular y otros dispositivos móviles se han convertido en el centro de nuestra actividad diaria. Y no solamente para comunicarnos, sino también para otras muchas cosas: desde para hacer la lista de las compras de la semana hasta para comprar entradas para el cine, pasando por solicitar un taxi o incluso ver el último episodio de nuestra serie preferida.

A nivel mundial, existe también una tendencia que avanza de manera imparable: usar el celular para realizar pagos de consumo. Existe una gran y variada oferta en diversos puntos del plante que busca hacerse un hueco en el bolsillo del consumidor para sustituir también a su billetera. Y esta tendencia también existe en nuestro país, siendo una de sus principales exponentes la empresa acerca de la que vamos a hablar a continuación: PayPhone.

PayPhone es un servicio desarrollado enteramente en Ecuador, concretamente en Cuenca, que nos permite realizar pagos con nuestra tarjeta de crédito (y alguna de débito, como veremos más adelante) empleando tan solo una aplicación instalada en nuestro celular. Y no solamente eso, sino que también brinda servicio a comercios y profesionales de manera que, sin pasar por los engorrosos y costosos trámites de un banco, puedan recibir pagos con tarjeta de crédito.

Para conocerlo más a fondo, conversamos con una de las personas que están detrás de este interesante servicio, Juan José Espinoza. Muy amablemente, él accedió a dialogar con nosotros acerca de los diferentes aspectos del producto, desde sus posibilidades y su potencial hasta algunos de sus entresijos. Acompáñanos a conocer este servicio que no solo puedes usar ya mismo en Ecuador, sino también en otros países de Centroamérica y, muy pronto, en el resto de América Latina.

Así es PayPhone

Como acabamos de decir, PayPhone es una plataforma que permite realizar y recibir pagos con tarjeta de crédito en establecimientos comerciales. Para entender mejor su funcionamiento, comenzaremos por ver cómo funciona en cada uno de estos dos aspectos: pagar y cobrar.

Para pagos

Todo lo que tiene que hacer el usuario que quiere utilizar PayPhone es instalarse la aplicación en su teléfono y seguir lo que Juan José nos describe como «proceso de matriculación de la tarjeta de crédito», el cual empieza por ingresar la tarjeta en la aplicación. A continuación, PayPhone hará un cobro a la misma de 99 centavos. Pero no se trata de un cargo por usar el servicio, sino el método que se usa para comprobar que se han ingresado los datos de forma correcta y que todo está listo para procesar.

Después, el usuario deberá revisar los movimientos del estado de cuenta, ya sea en la página web o en el estado de cuenta físico. Junto al consumo de PayPhone, encontrará un código, el cual debe introducir en la aplicación para activar la tarjeta. Una vez terminado este proceso, ya se puede usar el servicio para pagar con tarjeta de crédito en cualquier local que admita PayPhone.

Lo que permite este proceso de activación es incrementar la seguridad. Gracias a él, se evitan cosas como que cualquier persona use los datos de nuestra tarjeta para ingresarla en su propia cuenta de PayPhone. «Aquí en Ecuador es muy normal que para pagar entreguemos nuestra tarjeta y la tarjeta se vaya» nos dice Juan José. Y claro, en ese momento se le puede tomar una foto para capturar los datos con rapidez y luego usarlos en PayPhone. Pero el intento de robo se frustra porque «si es que no tiene este código de activación al que solo tú vas a tener acceso, no hay forma de activar».

En cuanto a las tarjetas con las que es posible usar PayPhone, se pueden ingresar tarjetas Visa y Mastercard sin importar el banco emisor de las mismas. También es posible usar la tarjeta Coopcard, de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Cooprogreso, y la tarjeta de débito de Produbanco. Actualmente, están trabajando para añadir también tarjetas de débito de otros bancos.

Cómo pagar

Usar PayPhone para pagar en cualquiera de los muchos locales que usan el servicio es muy sencillo. Cuando llega el momento de realizar el pago, debemos indicar que queremos pagar con PayPhone. Entonces, la persona que nos atiende nos solicitará nuestro número de celular para ingresarlo en el sistema. Al hacerlo, nos llegará una notificación al teléfono informándonos de que el local en el que estamos nos quiere cobrar la cantidad fijada. Abrimos la aplicación, seleccionamos la tarjeta con la que queremos pagar, en el caso de que hayamos registrado varias, y la transacción se realiza en ese instante. El establecimiento recibe una notificación de pago recibido y ya está, compra concluida. «El proceso es muy amigable, es muy deductivo, es muy multimedia, que es algo que hoy manejamos todos nosotros» nos añade Juan José.

Hay algo muy importante que hay que tener en cuenta al usar PayPhone: nuestra cuenta está atada a nuestro dispositivo y solo se puede usar en él. Si cambiamos de terminal, debemos seguir un proceso de autorización del nuevo dispositivo, haciendo que la aplicación deje de funcionar en el viejo. Este proceso es muy sencillo, tal y como nos explica Juan José:

«Cuando tu cambias de teléfono y descargas la aplicación, la abres y accedes con tus datos, la aplicación te dice que avisa de que este no es el dispositivo registrado y te pregunta si quieres traer tu cuenta a él. Si aceptas, tienes que responder tres preguntas de seguridad, que obviamente solo tú vas a poder responder porque fueron formuladas por ti cuando creaste la cuenta, introducir la contraseña y eso te va a ayudar a que cambies el dispositivo. No puedes gestionar un pago desde otro dispositivo».

Esto es así debido a motivos de seguridad, como ya veremos más adelante. Sin embargo, cabe reseñar que, en el momento de la entrevista, estaban ultimando una funcionalidad que estaban a punto de lanzar: los permisos adicionales para otros dispositivos, de manera que se puedan habilitar montos para consumir de una tarjeta desde otros terminales. «De esa forma no creas tu misma cuenta en dos o tres dispositivos sino que das accesos limitados y exclusivos a otros números que quedan registrados y ligados al tuyo», comentaba acerca de ella Juan José.

Para cobrar

Si bien PayPhone es un producto que resulta muy atractivo para el usuario final, lo cierto es que representa una oportunidad muy interesante para todo tipo de negocios, establecimientos y comercios, pues les permite habilitar el cobro con tarjeta de crédito sin pasar por los siempre engorrosos procesos convencionales de los bancos, que además también obligan a incurrir en costes adicionales.

Sin embargo, Juan José no nos oculta que el proceso para habilitar el uso de PayPhone para recibir pagos no es tan simple como para hacerlos, principalmente debido a la legislación vigente en el país: «lo que hay que hacer es un proceso de “conozca a su cliente” y cumplir con ciertos requerimientos de la unidad de análisis financiero». Estos requerimientos, que pasan por tener un RUC o un RISE, son presentar el RUC con la escritura de la compañía, el nombramiento de gerente, una copia de la cédula, un pago de servicio básico y la cuenta de destino.

Para seguir el proceso de registro, hay que entrar a la página web de PayPhone, dirigirse a la sección de «Tiendas» y seguir el proceso a partir de entrar a «Regístrese ahora». En caso de duda, desde esa misma sección se puede descargar un manual completo que explica todo el procedimiento a seguir, aunque también puede contactar directamente con ellos para solicitar la visita de un asesor.

«Uno llena el formulario, lo imprime y lo firma, porque por temas legales se necesita que ese contrato esté firmado físicamente» nos explica Juan José. «Esto es algo que queremos cambiar y estamos trabajando en ello, pero por el momento necesito firmar físicamente ese documento». Después, junto con el contrato habrá que adjuntar los documentos mencionados antes y mandarlo todo por courier o por correo físico a las direcciones que están detalladas en la página. Si todo va bien y no hay ninguna irregularidad, después de tres días al solicitante se le hará llegar un código y ya podrá empezar a cobrar.

Para realizar los cobros, el negocio podrá recurrir a una aplicación móvil especial que, como la que utiliza el usuario para pagar, está disponible para iOS, Android y Windows Phone. Pero también podrá usar una aplicación de escritorio para Windows, de manera que así podrá emplear su computador si prefiere prescindir de usar un sistema móvil.

El delicado equilibrio entre comodidad y seguridad

Cualquier servicio que ofrezca transacciones entre los usuarios, sea del tipo que sea, se basa en un pilar que resulta fundamental para que todo salga bien: la seguridad.

Juan José nos explica que siempre están trabajando en este tema: «Una de las cosas más importantes del equipo es siempre estar pensando en seguridad, siempre estar pensando en cómo podemos mantener la aplicación sencilla pero segura. Nuestro mayor dolor de cabeza siempre es el tira y jala entre el área comercial y área de seguridad, porque, obviamente, el área de seguridad quiere algo más sencillo, y el área de seguridad quiere algo más seguro. Llegar a ese punto medio es una de las incertidumbres de todos los días de PayPhone. Nosotros estamos en constante desarrollo, en constante investigación, en constante monitoreo de lo que pasa».

Aparte del equipo de desarrollo, para ello cuentan con «una persona que está siempre revisando los temas de seguridad y monitoreando los comportamientos inusuales, que es lo que más puede alertar de que algo puede o quiere pasar». Además, también tienen un algoritmo de revisión de transacciones inusuales y de cargas inusuales de tarjetas de crédito en dispositivo. Juan José nos explica con más detalle como funciona:

«Por ejemplo, si en un celular, en un dispositivo, en un mismo número, están cargando más de tres tarjetas, me alerta. Recordemos que en Latinoamérica cada persona tiene en promedio de 1,4 tarjetas, a diferencia de Estados Unidos donde el promedio sube muchísimo más, están en 3,5. Si en Latinoamérica me cargan más de dos, ya me llama la atención porque no muchos tienen más de dos. Entonces hay una alerta para que pongamos más atención porque puede ser alguien que tiene tarjetas robadas. Si van cuatro, cinco, seis… bloqueado. Y si quiere desbloquear pues nos comunicamos, le damos seguimiento y vemos que efectivamente por qué cumple esos factores peculiares o salidos del promedio. Pero es importante estar detrás de esos llamados de atención».

Ofrecer un servicio de transacciones significa convertirse en blanco de todo clase de intentos de fraude y de ciberataques, y cuando estás prosperando aún más: «Hemos sufrido intentos, yo creo que uno no sufre intentos es porque no es atractivo», cuenta Juan José. Sin embargo, ninguno de los intentos llegó a concretarse, aunque algunos les sirvieron para mejorar sus medidas de seguridad: «Tuvimos intentos en Nicaragua, pero nos sirvió como ethical hacking porque nos puso a prueba y le puso al equipo a cuestionar y a revisar y todo muy bien».

Siendo como es la información financiera una información sensible, y ante la cantidad de filtraciones de contraseñas que han sucedido en los últimos años, cualquier usuario puede sentirse receloso al usar una pasarela de pagos como esta. Al fin y al cabo, es atar su tarjeta de crédito a una contraseña que, si es robada, le expondrá a todo tipo de abusos.

Sin embargo, en PayPhone se han asegurado de que esto sea prácticamente imposible que suceda. A pesar de que en temas tecnológicos uno nunca puede tener una seguridad al 100%, Juan José nos explica que ellos tienen un 99,9% de seguridad de que jamás se va a poder descifrar la información que albergan en su servicio: «La información en la nube está truncada, está cifrada» nos explica, y añade que ni ellos mismos pueden acceder a ella sin la contraseña del usuario. «Tenemos un algoritmo de cifrado patentado que está revisado por PCI, por la normativa de seguridad».

Este algoritmo es «la columna vertebral de PayPhone». En él, para cifrar la información, Juan José nos cuenta que «unimos tres factores que es el BIN, por llamarlo así, de la tarjeta madre del celular, más la clave personal, más el número de teléfono». Cada vez que el usuario ingresa al servicio, no se hace una comparación entre la contraseña guardada y la introducida, sino que se corre el algoritmo y si alguno de los factores involucrados no corresponde, entonces no se puede transaccionar.

Precisamente es el uso de este algoritmo, y por tanto la seguridad, lo que condiciona a PayPhone a cumplir una serie de requisitos y a no poder cumplir con otros. Por ejemplo, hacer de PayPhone un servicio online, al cual se pueda acceder tan solo desde el navegador, es una cuestión inviable ya que se procede a «atar» la cuenta del usuario al dispositivo.

El origen de PayPhone

Como ya dijimos al inicio, PayPhone es 100% ecuatoriana, 100% cuencana. Juan José reconoce que «hoy en día las ideas son un mix de muchas cosas que existen ya en el mundo. Simplemente es la implementación, tratar de hacer lo que otros ya han hecho en otros aspectos tecnológicos». Y es que muchas veces la innovación reside tan solo en trasladar lo que ya se hace en un campo a otro diferente, un proceso que no está exento de dificultades.

En este caso, lo que se plantearon los tres fundadores, Carlos Ugalde, Juan Diego Vázquez y Pedro Jerves, fue como podían reproducir un modelo similar al de iTunes, que permite adquirir libros desde el teléfono o la tablet, para acercarse a una tienda y poder pagar algo desde el celular. Los tres son cuencanos e ingenieros de sistemas. Por entonces trabajaban en empresas relacionadas y tenían amistad. Y con la idea en la cabeza, empezaron a desarrollarla. «En eso me invitan a mí. Yo soy el bicho raro en la empresa, soy economista» explica Juan José, que era amigo de Carlos Ubalde desde hacía muchos años y con el que había sido socio en otros emprendimientos.

Fue en 2012 cuando los fundadores de PayPhone consideraron que valdría la pena desarrollar algo así. Como señala Juan José, «En 2012, los dispositivos empezaron a cambiar. Antes no eran tan tan multimedia, eran mucho más de menús que uno recorría y no tenían esa interactividad de ahora. En el 2012 empezaron a desarrollar esta idea y la llevamos a cabo en 2014, que es cuando empezamos el desarrollo, la programación».

El planteamiento inicial partía del uso de servidores locales para implementar el servicio. Sin embargo, la buena relación que Carlos Ubalde mantenía con Microsoft les llevó a modificarlo y decidir hacer uso de Azure, la nube de la compañía de Redmond: «Se botó prácticamente todo lo que estaba hecho a la basura, porque es muy diferente cómo se programa para la nube y cómo se programa para servidor. Volvimos a hacerlo todo. Hoy en día, procesamos y almacenamos la información en la nube, no tenemos servidores locales. Todo se procesa en la nube de Azure».

En cuanto a la parte económica el esfuerzo provino de los involucrados y pocas personas más: «los que mencioné, mi persona y dos adicionales. Hicimos la típica ronda de friends, family and fools que es lo primero que hay que hacer en cualquier loca idea que se trata de sacar al mercado». Con el capital reunido por ese procedimiento, iniciaron las operaciones de la empresa.

Después, fueron incorporando algo más de gente, golpeando puertas y uniendo empresas de desarrollo, como Logic Studio, que es partner suyo y que son uno de los pocos que desarrollan para la nube. En este caso, hicieron un intercambio de acciones por desarrollo y de esa forma fueron fortaleciendo la empresa.

Pero un refuerzo importante fue el que les brindó Microsoft con su plan BizSpark, que busca fomentar los emprendimientos con potencial: «Fuimos calificados por ellos como BizSpark y tuvimos un apoyo inicial hasta despegar. Seguimos manteniendo una relación bastante interesante, pero no han sido inversores directos en el proceso».

A día de hoy, son 22 personas las que trabajan directamente en PayPhone. Cuentan con un equipo de desarrollo formado «gente de todas partes», como nos dice Juan José «tenemos dos [desarrolladores] de Cuenca, cuatro de Quito, dos de Cuba, tenemos gente de todas partes que se han unido al equipo». Y es que formar el equipo de desarrollo no ha sido fácil porque las universidades de Ecuador no preparan para programar en la nube «sino que generalmente tienen que hacer cursos directamente con Microsoft o con otras plataformas para poder desarrollar estas destrezas». La sede de la empresa se encuentra en Cuenca y parte del personal, apasionados por la idea que están desarrollando, se han ido a vivir allí desde otras ciudades.

PayPhone también tiene gente en Quito y Guayaquil, pero solo en el área comercial. Y también tienen presencia internacional, concretamente en Nicaragua, donde ya están prestando servicios desde hace 6 meses. Y el próximo país al que van a saltar es El Salvador: el pasado 9 de enero hicieron una prueba en el país centroamericano y tras ella estarán listos para salir al mercado.

Misión: no trasladar los costes al usuario final, ni para cobrar ni para pagar

Que PayPhone no cobre ninguna tarifa ni al establecimiento ni al consumidor puede despertar dudas acerca de su modelo de negocio. Porque, entonces ¿cómo hacen dinero? ¿Cómo se monetizan? Fácil: los bancos.

Juan José nos lo explica: «Lo que nosotros hacemos es cobrar un valor al banco por transacción efectiva, con un valor muy similar a lo que hoy por hoy ellos están pagando por el uso de los POS físicos [las máquinas que hay en los locales para hacer las transacciones de tarjetas]». Se trata de un modelo similar al de las empresas que prestan el servicio de las máquinas POS a los bancos. Estas empresas cobran por dejar el POS en un establecimiento y que esté presto a leer la tarjeta.

Sin embargo, seguro que cualquiera podría pensar que para PayPhone sería más conveniente añadir un pequeño cobro al establecimiento, por lo menos; un porcentaje de la compra, quizás. Pero si no lo hacen es cuestión de estrategia, tal y como nos explica Juan José:

«Estamos ofreciendo una forma para que se pueda transaccionar con una tarjeta y hemos decidido que eso sea gratis para el establecimiento y para el usuario, de tal forma que cualquier pyme pueda utilizar nuestros servicios sin restricción alguna. Otros sistemas físicos te cobran usualmente una mensualidad por el uso del aparato, te exigen un mínimo de transacciones, pero en nuestro caso no. Si en tú celular transaccionas una vez al mes, está bien, no hay problema. Qué mejor para él si ha hecho un millón de transacciones, porque eso significa que él ha vendido más y que nosotros hemos conseguido a que tenga más ventas con nuestra aplicación. Nosotros perseguimos lo mismo que persigue el establecimiento: aumentar las transacciones, o sea aumentar las ventas, llegar a un mayor mercado, dar facilidades de cobro a sus clientes. Y por ello tratamos de no poner restricciones».

Con esta estrategia, el beneficiado no solo es el establecimiento, sino también el usuario, ampliando las posibilidades que tiene de usar sus tarjetas de crédito: «El objetivo de PayPhone es ayudar a que el establecimiento tansaccione más, a que cierre ese negocio con el interesado y no que le tenga que poner limitantes a que yo solo tengo un POS pero solo pasan estas tarjetas o no pasan otras. Hemos invitado a todas las tarjetas de crédito a nivel nacional a que transaccionen con nosotros. Porque si una pyme que está en Chordeleg o está en Sigsi, en pueblos pequeños, y tú estás de turista por uno de ellos y encuentras alguna cosa de oro o un sombrero de paja toquilla, queremos que puedas pagar utilizando la tarjeta de tu preferencia».

Un cambio de cultura que no les impide crecer

Hay que considerar que el desafío más grande que enfrenta PayPhone es modificar una costumbre que está muy arraigada entre los usuarios, algo que siempre es muy difícil. Juan José nos explica que «una de las partes más duras es el cambio de hábito en la gente. En los últimos 20 años hemos estado acostumbrados a sacar nuestra billetera, entregar el plástico, que lo pasen por el aparato y tener una respuesta de aceptación o no».

A pesar de ello, su producto está teniendo una buena aceptación en el mercado. Actualmente, existen 4.000 establecimientos que permiten realizar los pagos a través de PayPhone y más de 18.000 descargas de la aplicación. Juan José encuentra el motivo de este éxito en el enfoque que decidieron adoptar: « decidimos que los comercios eran lo más importante y que debíamos tener una red de comercios interesantes para que los usuarios puedan utilizar la aplicación en diversos establecimientos. Hemos ido creciendo sumamente rápido. Realmente, en algo menos de un año, llegar a tener 4.000 establecimientos es algo record. No podría decir cuanto tiempo le toma a un banco afiliar a 4.000 establecimientos, pero seguro que no lo hace en un año porque el proceso físico de tener un POS en cada establecimiento hace que la labor sea bastante más lenta».

Otro dato que es un reflejo de su crecimiento, el cual nos cuenta Juan José que se encuentra de un orden de un 400% mensual, es que en este año ya se han transaccionado más de un millón de dólares. «Eso no necesariamente significa que esas sean nuestras ventas» nos aclara Juan José, «Eso significa que ya se está transaccionando y ya se ha cogido ritmo».

Hoy por hoy, el objetivo de PayPhone, como es lógico, es seguir creciendo en Ecuador. Sobre todo, lo que buscan es consolidar las transacciones y ampliar el número de locales que hacen uso de su servicio. Conseguirlo pasa sin duda por realizar una ardua tarea para dar a conocer los beneficios que ofrece el producto a los locales, especialmente a aquellos que no pueden cobrar con tarjeta de crédito porque no cumplen con los requisitos mínimos para hacerlo de la forma tradicional. Y al respecto, Juan José nos ofrece un dato: «hoy por hoy, el 50% de los restaurantes que se han afiliado con PayPhone antes no cobraban con tarjeta de crédito».

Respecto a la competencia, PayPhone se encuentra un paso adelante en el país debido a que, en realidad, el ecosistema de soluciones de pago no se encuentra muy desarrollado a nivel nacional, aunque existen opciones internacionales que, a pesar de que son aplicadas en Ecuador, tienen sus… «peculiaridades». Juan José nos explica que «Hay producto sustitutos. No digamos que son de competencia directa, pero pueden prestar un servicio similar solo para ciertos nichos. Pongamos el caso de PayPal, sin duda el líder en pagos electrónicos a nivel mundial. Es muy utilizado en el Ecuador, pero no tiene un registro ecuatoriano por lo tanto está quebrantando algunas leyes tributarias del SRI ya que no está efectuando una retención, no está pagando directamente a un país en el extranjero, se tiene que tener una cuenta en Estados unidos.

»Por otro lado, existen otras alternativas en el Ecuador. Pienso que está por ejemplo PayClub, que brinda un servicio similar pero que solo funciona para sus tarjetas que dependen de un POS. Sí, tiene parte de lo que hace PayPhone pero no es igual. No es, digamos, un sustituto directo, porque igual tendría yo que [como comercio] contratar el servicio de POS para poder realizar esa transacción».

También hay soluciones que se aproximan a la propuesta de PayPhone pero desde otro ángulo. En lugar de pensar en transacciones entre consumidor y comercio, se piensa en transacciones de persona a persona, como la aplicación «Be» del mismo Produbanco. Sin embargo, aquí la cosa varía. PayPhone tiene esa solución también en el radar, pero implementarla en Ecuador es complicado por una cuestión legislativa: «Cuando vamos al tema de tarjeta de crédito, la legislación debe cambiar un poquito. En el Ecuador, este tema está limitado. Cuando se paga con tarjeta de crédito, se supone que el que cobra debe tener un RUC o un RISE y el banco, al ser un agente de retención, pues siempre tendría que efectuar la retencion sobre los valores cobrados y facturados y lo cierto es que no siempre es así. Es por eso que nosotros el pago persona a persona lo vamos a sacar primero en Nicaragua y en El Salvador».

Con un pie Centroamérica, lo siguiente es el resto de América Latina

Las proyecciones a futuro que tienen en PayPhone son prometedoras. Para la empresa, 2017 se plantea como un año interesante no solo en temas nacionales sino también en internacionales. Esperan tener presencia hasta en 12 países durante este año, algo hacia lo que avanzan a buen rito, especialmente en Centroamérica.

El porqué de expandirse primero por esta región, cuando en principio sonaría más lógico ir a los países más cercanos, nos la explica Juan José: «Nuestro primer banco cliente fue Produbanco, que es parte del grupo Promérica. Los bancos siempre están queriendo tener productos de vanguardia y ellos fueron los primeros que reconocieron el potencial de PayPhone, convirtiéndose en nuestro mejor cliente. El banco principal de grupo Promerica está en Nicaragua, Banpro, y con ellos también hicimos el lanzamiento».

Además, también están en tratos con otros bancos de otros países como Argentina, Perú, Colombia y Venezuela, con diferentes niveles de progreso: «En Perú estamos ya con el proceso de integración con un banco adquiriente y en Colombia y Venezuela hay muy buenos avances. Aunque Venezuela sea teóricamente un país en el que nadie quiere invertir, yo creo que la solución que PayPhone presta es una solución muy interesante por el tema de devaluación y el peligro de andar con efectivo. Usar PayPhone es cómodo y seguro».

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Como otras iniciativas nacionales que hemos visto en Tekzup, el potencial de PayPhone para crecer tanto a nivel interno como externo es muy grande. Y este potencial se está desarrollando, validando las iniciativas ecuatorianas en mercados internacionales y enfrentando con imaginación y un alto nivel técnico los desafíos que tanto cultural como legislativamente se plantean en el entorno local. Al respecto, PayPhone es otro ejemplo más en el que los futuros emprendedores pueden mirarse a la hora de sacar su proyecto adelante.

Desde Tekzup queremos agradecer a PayPhone por su amabilidad al conversar con nosotros y, sobre todo, felicitarles por los logros alcanzados y desearles mucha suerte a la hora de afrontar los retos que tienen al frente.

Puedes conocer más de PayPhone en su sitio web y en su página de Facebook y descargar su aplicación para Android, iOS y Windows Phone.