Aunque existen títulos más relevantes, Donkey Kong tiene un sitio especial reservado en la historia de los videojuegos. Nacido en 1981 para máquinas arcade (las máquinas de videojuegos a monedas que estaban en lugares públicos), dio el salto a las consolas hogareñas en 1983. De él salió el que luego sería la estrella de Nintendo, Mario, y el villano de la historia, el enorme gorila que lanzaba barriles, terminó formando parte de la escuadra de los personajes más emblemáticos de la compañía japonesa.

Su creador, Shigeru Miyamoto, fue entrevistado no hace mucho por el sitio de Nintendo Japón. Gracias a Wired, esta entrevista también está en inglés, de manera que hemos podido leer algunas de las anécdotas y pequeños detalles que Miyamoto cuenta acerca del juego para poder traértelas a continuación.

Miyamoto solo desarrolló la versión arcade, no la de consola

Shigeru Miyamoto fue el creador de Donkey Kong, pero lo desarrolló únicamente para máquinas arcade. De la realización de la versión para NES, que en Japón se denominaba Famicom, se encargó otro equipo, que también tenía en sus manos la traslación a la consola del resto de juegos arcade desarrollados por la compañía. Recordemos que Donkey Kong formaba parte de los tres primeros juegos que venían con la consola.

La razón de esto es que Miyamoto pasó a encargarse del desarrollo del resto de la línea de software. Se encargó personalmente de los juegos Baseball, Tennis y Golf, que aunque no suelen aparecer en su lista oficial de juegos, él insiste en que son creaciones suyas ya que «estaba directamente a cargo del diseño del juego y de los personajes». Todos los juegos de la Famicom se diseñaron bajo las especificaciones fijadas por él, ayudando a seleccionar los colores de los juegos de la paleta de 64 colores posibles de que disponían los sistemas de 8 bits.

Entrega total al videojuego

«Probablemente no sepas nada de mí en dos o tres meses» cuenta Miyamoto que les dijo a varios amigos en previsión de que durante ese tiempo iba a estar sometido a una presión intensa para realizar el juego. Al final, el desarrollo de Donkey Kong terminó tomando alrededor de cuatro o cinco meses.

Para saber a qué se debía tanta presión ahí que mirar hacia Nintendo of America. La filial americana se encontraba con muchos gabinetes sin vender de un juego fallido llamado «Radarscope» y necesitaban inmediatamente un reemplazo.

«Durante ese período de tiempo viví en una casa de la compañía que quedaba al cruzar el río desde la oficina. Todos los días, todo lo que hacía era ir y venir de la oficina a la casa». Cuenta Miyamoto. Que los empleados jóvenes y solteros viviesen en dormitorios propiedad de la empresa era algo habitual en Japón.

Un nombre controvertido

«En aquel momento, mientras estaba haciendo Donkey Kong, las conversaciones giraban en torno a cómo “la globalización es importante” y “tenemos que pensar a nivel mundial», cuenta Miyamoto. «Prestábamos mucha atención a las opiniones de Nintendo of America, pero no a todas».

Una de estas opiniones a las que no se prestó atención fue acerca del nombre. Miyamoto tenía la intención de transmitir en el título del juego la idea de «mono estúpido». Eligió entonces la palabra «donkey», que en inglés significa «burro» refiriéndose al animal, pero que en el diccionario que él usaba aparecía con el significado secundario de «idiota». Pero Nintendo of America no estaba de acuerdo en usar ese término: «dijeron que no se aplicaba en este caso, que “donkey” no significaba “idiota”».

A pesar de la oposición, Miyamoto se mantuvo firme y el juego se terminó quedando como «Donkey Kong»: «Después de un año, todo el mundo decía “Donkey Kong” sin asomo de duda».

Para Miyamoto, Mario tenía 25 años

Aunque el juego lleva el nombre del villano, de todos es sabido que el protagonista manejado por el jugador terminaría después convirtiéndose en el archiconocido Mario, aunque por entonces Miyamoto le había bautizado como «Jumpman» o «Mr. Video».

Pero lo que Miyamoto desvela en esta entrevista acerca del que luego sería Mario es que él tenía en su cabeza la idea de que el personaje tenía entre 24 y 26 años: «Cuando se piensa en la historia (Mario mantiene encerrado a Donkey Kong, así que este se escapa y se lleva a su novia), se ve que era un chico joven y soltero. Pero, por supuesto, ahora hay gente que piensa que tiene alrededor de 40 años de edad». Como vemos, él lo tenía claro, pero lo cierto es que ese enorme bigotón que lleva el personaje no le ayuda mucho a la hora de verse joven.

La novia que iba a hablar

En un principio, el juego iba a incluir voces humanas. La novia de Mario iba a gritar «Help, Help!» y, cuando Mario saltase un barril, ella le felicitaría con un «Nice!». Pero tenían problemas con el acento de estas voces, así que consultaron con un profesor de inglés nativo y este les dijo que parecía que ella estaba gritando «¡Algas! ¡Algas!» («Kelp, Kelp!» en inglés).

Cuenta Miyamoto que «en ese punto del desarrollo, no podíamos arreglarlo, así que quitamos todas las voces. “Help!” se cambió por el rugido de Donkey Kong y “Nice!” se reemplazó con el sonido “pi-ro-po-pon-pon!”. Fue muy acertado que eligiésemos el “pi-ro-po-pon-pon”. Cuando pasabas por un arcade y escuchabas el sonido, era muy pegadizo. Así que aunque quitamos las voces, todavía daba grandes resultados. A partir de esta experiencia, aprendí la importancia de tener buenos efectos de sonido».