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Aunque la tecnología ha ayudado mucho a que las relaciones sentimentales a larga distancia sean más fáciles de sacar adelante y de mantenerse, lo cierto es que la parte más dura de las mismas, la falta de contacto físico, sigue estando ahí. Sin embargo, una compañía tecnológica holandesa ha propuesto una solución para este problema.

La compañía se llama House of Haptics y la solución que proponen es una pulsera o brazalete al que han bautizado como Hey. Se coloca en la muñeca y proporciona lo que describen como un «apretón suave»; o sea, la misma sensación de cuando alguien te agarra la muñeca con cariño.

Esta pulsera fue lanzada por medio de Kickstarter y, aunque todavía no está disponible para su venta de manera abierta, consiguieron superar su meta de 125 mil euros de financiación, alcanzando más de 140 mil, lo que demuestra que existe un interés en un producto de este tipo. Como es lógico, las pulseras vienen en pares: una para el comprador y otra para la pareja. Ambas vienen acompañados de sus respectivos cables de carga.

Su funcionamiento es muy sencillo. Las pulseras se emparejan con un teléfono por medio de Bluetooth. Cuando se quiere enviar un toque a alguien, se presiona en dos lugares del brazalete y se envía la señal a una aplicación en el celular que la transfiere a la de la pareja y, a su vez, a la otra pulsera. La razón para que sea necesario presionar en dos sitios es para evitar que se envíen «toques» accidentalmente.

Por lo que cuentan, la sensación que se transmite es bastante aproximada a la real ya que se utiliza tecnología háptica, lo cual significa que se proporciona un efecto táctil en tiempo real similar al que da el force touch del iPhone. Por lo tanto, lo que no se puede esperar de los brazaletes es que se trate de algo tosco, como la vibración de un teléfono.

Las pulseras vienen en dos colores: blanco y rosa oro, o negro y antracita. Toman como 30 minutos en cargarse y la carga dura alrededor de 3 semanas. Además, son a prueba de agua, por lo que no hay que preocuparse en el caso de que se mojen por accidente.

En cuanto al precio, las recompensa más barata estaba en 59 euros, lo que significaba un descuento en torno al 50% del precio final. Esto quiere decir que si decidiesen sacarlo al mercado como un producto más, sin recurrir al crowdfunding, superaría los 110 euros, lo que vendrían a ser algo así como 125 dólares.

House of Haptics construyó su primer prototipo a inicios de 2016 y empezó la campaña en Kickstarter en febrero de este año. Los planes son que se empiecen a enviar las primeros pulseras en agosto. Será a partir de entonces cuando se podrá comprobar de primera mano el funcionamiento de su tecnología y la experiencia que proporciona. Es de suponer que en base a ella y a las críticas que reciban que decidirán realizar o no una producción mayor.