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Ay, la convergencia, ese «El dorado» que todas las compañías están empeñadas en alcanzar. Por aquí hemos mencionado varias veces la convergencia, sea por una razón o por otra, y sin duda lo seguiremos haciendo debido a que gigantes como Google o Microsoft están haciendo esfuerzos muy activos por alcanzarla. Pero aunque 2017 puede ser el año de los de Mountain View en este terreno con Andromeda, desde Redmond parecen haber adelantado camino gracias a haber logrado que Windows 10 se ejecute en equipos con procesadores ARM.

Sí, hablamos de una versión completa de Windows 10, no de una versión aspire a integrarse de manera fluida con la versión de escritorio. Y al decir «completa» nos referimos a que tiene soporte para las aplicaciones tradicionales y no necesita usar versiones específicas de las mismas. Por ejemplo, se puede correr en él el Photoshop de toda la vida o el Office, tal y como demostraron al hacer una demostración del sistema operativo ejecutandose en un chip Qualcomm Snapdragon 820.

Por lo visto, en Microsoft esperan que los primeros en adoptar esta nueva versión de Windows 10 sean los equipos portátiles basados en ARM, principalmente porque el sistema de emulación para aplicaciones x86 consigue que una experiencia carente de fricción para el usuario. Y aunque las laptops vayan a ser las primeras en hacer uso de esta versión, no es difícil conjeturar que no pasará mucho tiempo hasta que Microsoft consiga convertir un teléfono en un PC «de verdad».

Uno de los intentos más serios hacia la convergencia que se hizo en Redmond fue «Continuum for phones» en 2015, que era una característica de Windows 10 que aspiraba a convertir los teléfonos en PCs. Hacía uso de chipsets de Qualcomm y de las nuevas aplicaciones universales de Windows 10 para escalar desde la pantalla de un teléfono a un monitor e incluía funciones que hacían que la experiencia fuera la de estar usando un equipo completo de escritorio. Sin embargo, no podía ejecutar aplicaciones de escritorio, sino que había que crear versiones especiales, esas aplicaciones universales que hemos dicho antes. De manera que sin la contribución de los desarrolladores, no terminó de despegar: ya sabemos que el éxito de cualquier sistema termina siempre residiendo en las aplicaciones que puede ejecutar.

No están claros cuales son los planes que tienen en Microsoft con Continuum. Ni siquiera si tienen alguno, porque dependiendo de la evolución de este Windows 10, entraría en el terreno de lo posible que terminase siendo eliminada o por lo menos absorbida, desapareciendo con el nombre con el que la conocemos.

Ante esta noticia, también surgen preguntas relacionadas con aquel teléfono que se supone lanzarán en el segundo trimestre de 2017 y que parece que, con él, Microsoft pretende hacerse un hueco más grande en el mercado de lo que ha conseguido hasta ahora. Los rumores dicen que este celular, en principio conocido como Surface Phone, correrá Windows 10 Mobile, pero claro, solo son rumores. Quizá sería aquí donde viésemos a este Windows 10 compatible con ARM en acción.

Conseguir dispositivos móviles capaces de correr aplicaciones de escritorio, especialmente tablets y sobre todo celulares, sería un gran golpe de mano de Microsoft. Se ha comprobado que no hay sitio para un tercer sistema entre iOS y Android, pero que la misma aplicación que usamos a diario en el PC podamos usarla en el teléfono y que, además, haya comunicación entre ambos equipos, sería en verdad un paso muy significativo que podría poner a temblar a Apple y a Google.

En espera de como evolucione todo, lo que si está claro es que, a la vista de todo lo que se ha avanzado para 2017, puede ser que estemos ante un año en el que se produzcan algunas verdaderas disrupciones que hasta el momento solo eran promesas y que todos llevamos mucho tiempo esperando en el campo de la tecnología de consumo.