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La situación de las energías renovables es muy irregular alrededor del mundo. Mientras que este tipo de energía es más cara en los países donde el carbón y los combustibles fósiles aún dominan el mercado, por todas partes están floreciendo proyectos que ofrecen producir electricidad renovable a costes más bajos. Esto quizá es lo que le ha llevado al Bloomberg New Energy Finance a señalar, en una evaluación del final del año pasado, que la energía solar cuesta en la actualidad alrededor de la mitad que el precio del carbón y del gas, convirtiéndose en una fuente de energía más barata que la eólica y, a fin de cuentas, en la forma más barata de electricidad. Y esto, observando el panorama de manera general.

No es la primera vez ni mucho menos que la energía solar consigue descender a costes muy bajos. Pero ahora hay una diferencia fundamental: cuando se lograron, se conseguía tan solo por proyectos aislados; es decir, que apenas se podían considerar experimentos o anécdotas a pie de página. Ahora, estamos hablando de una implementación a gran escala.

Esta bajada no solamente se va a mantener, siempre según la gente de Bloomberg, sino que los costes seguirán desplomándose a medida que más y más proyectos de energía renovable lleguen a buen término. A largo plazo, el pronóstico es que, a pesar de que el precio de carbón y gas se mantendrá bajo, las energías renovables seguirán bajando también su precio y entre ahora y 2040 serán las más baratas en muchos países.

Frente a este dato, seguro que muchos pueden argumentar que será algo propiciado por los subsidios que reciben estas energías por parte de muchos estados, algo que les da ventaja (pero merecida y necesaria) frente a las fuentes convencionales. Sin embargo, Michael Liebrich, de Bloomberg New Energy Finance, dice que «La energía renovable superará cualquier otra tecnología en la mayor parte del mundo sin subsidios».

El informe atribuye la gran caída de costes a los mercados emergentes y señala cinco responsables en especial: Chile, Brasil, Uruguay, Sudáfrica e India. Además, la actuación de China también es reseñable debido a está a la delantera en lo que se refiera a la implementación rápida de energía solar y además está ayudando a otros países con proyectos similares.

Tanto a nivel medioambiental (que ya sabemos que beneficios tiene) como económico, las perspectivas son muy favorables. A juicio de Bloomberg, a medida que las fuentes de energía limpia progresen, en cuestión de pocos años se convertirán en la mejor opción, y posiblemente la única, en términos de desempeño, mantenimiento del medio ambiente y costes. Y es que hay que considerar que también se están produciendo avances prometedores en proyectos como el de Crescent Dunes, que permite acumular energía solar incluso de noche. Proyectos de este tipo harán viable que zonas en las que el uso de esta clase de energía era inviable puedan contar con ella. Y aunque se resalta sobre todo el papel del Sol, en el informe no se deja fuera a la energía eólica, señalando ejemplos como el del proyecto comercial Block Island del que ya hablamos aquí.

Esto, según Michael Liebrich, terminará desencadenando «terremotos políticos», algo previsible a juzgar por posiciones beligerantes con la ecología como las de Donald Trump, ahora presidente de los Estados Unidos. Las industrias tradicionales, en algunos casos apoyadas por los gobiernos de turno, se resisten a virar hacia las renovables, pero con estos descensos de costes, no tardará en llegar el momento en el que sus posturas no se sustentarán ni siquiera en lo económico. Es lamentable que se tenga que tocar el bolsillo para poder ejercer un cambio que nos beneficia a todos como habitantes de este planeta, pero por suerte estamos llegando a un punto en el que esto sucederá porque no habrá otra opción posible. Los grandes dinosaurios de los combustibles fósiles terminarán extinguiéndose tan solo por evolución: ya no serán la mejor opción disponible.