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Una de las promesas de la tecnología siempre ha sido mejorar los procesos educativos. Alrededor del mundo, existen muchas empresas y emprendimientos que están en esta tarea, y en Ecuador también existen apuestas por nuevos sistemas que buscan modernizar el aprendizaje. A continuación te queremos presentar una plataforma muy interesante llamada Moi Aprendizaje Social. Para conocerla, hemos conversado con Carlos Huerta, que es la persona que está detrás de este proyecto.

Qué es Moi Aprendizaje Social

El término técnico para definir a Moi aprendizaje social es un «ambiente de aprendizaje dinámico» como nos explica Carlos. Pero como dicho así puede sonar un poco vago, él mismo nos detalla que se trata de una aplicación online con fines de aprendizaje. En su estado actual, se dirige principalmente a niños de escuela primaria, aunque en un futuro está planificado que crezca hasta cubrir la secundaria e incluso hasta adultos.

Moi plantea un sistema similar al de un videojuego en el cual los usuarios van registrando su progreso por medio de un árbol que va creciendo. Los frutos del árbol representan diversas áreas de conocimiento y cada uno contiene diferentes contenidos como pueden ser actividades interactivas, imágenes o vídeos. A medida que se van resolviendo las propuestas que aparecen en el árbol, este se va extendiendo y aparecen nuevos contenidos: «cuando un grupo de niños utiliza la aplicación al mismo tiempo, luego de utilizarla por aproximadamente 15 o 20 minutos, cada uno de los niños tiene un árbol distinto que refleja qué y cuánto aprendió».

Carlos nos explica más acerca de este árbol: «sirve de verificación. No solamente para que los niños puedan mostrarles a sus amigos y a sus padres que es lo que han aprendido, sino para que los profesores puedan estar al tanto de qué es lo que les interesa naturalmente, qué es lo que les motiva, y a través de eso reforzarlo, motivarlos más. Si los niños tienen un interés determinado en las matemáticas, por ejemplo, darles más contenido de ese tipo. O también darse cuando hay fallas y complementarlo cuando sea necesario. Por ejemplo, si no hubiese nada de desarrollo en el área de las ciencias sociales se puede complementar eso con contenidos por parte del profesor o de quien sea el tutor».

Moi se enfoca principalmente a escuelas y su uso es totalmente en línea. Por el momento, para usarla hay que emplear el navegador Google Chrome, pues por una cuestión de recursos se han centrado en optimizar la aplicación para él.

Para probar su funcionamiento, es necesario ponerse en contacto con el personal de Moi a través de su sitio web o de sus redes sociales (Facebook y Twitter). De esa manera, será posible agendar una sesión de demostración en la que se dará a conocer de manera detallada todo lo que puede aportar Moi a una clase, a la escuela en general y también, por supuesto, al profesor.

Y es que los profesores encuentran en Moi no solo una herramienta que complementa sus materias, sino también una que les provee de estadísticas detalladas del progreso de los niños que la utilizan. Esto resulta muy valioso de cara a estar al tanto de manera constante de la evolución de los pequeños usuarios de la aplicación.

Un aprendizaje más allá de la escuela con contenidos abiertos y personalizados

Aunque el uso de Moi en principio puede parecer que está pensado para que se haga dentro del aula, en realidad permite que los usuarios pueden usarlo desde donde ellos quieran: no están limitados al horario de clase ni a las instalaciones. Desde la web pueden acceder en cualquier momento y progresar de manera independiente. Carlos no cuenta que «El alumno puede acceder en cualquier momento a la plataforma, cuando él quiera. Él es dueño completo de su experiencia y la idea es que ellos sientan que este aplicativo es su tutor personal virtual que siempre está ahí para ayudarles con su experiencia de descubrimiento de conocimiento».

Uno de los aspectos interesantes de Moi es que se adapta a las necesidades de cada escuela que quiere utilizarlo. Sin embargo, ya viene con unos contenidos por defecto que, a pesar de no ser un reflejo directo, siguen los mismos lineamientos del currículo nacional del Ecuador.

Estos contenidos no solamente han sido elaborados desde Moi, sino que también provienen de fuentes abiertas de internet ya que así los temas son mucho más ricos y ofrecen diferentes experiencias de aprendizaje. Estas fuentes pasan por un proceso de curaduría y selección que garantizan su utilidad: «nuestra idea es ser una especie de coladora de contenidos de aprendizaje, una especie de baúl del tesoro de mejores explicaciones y pedacitos de contenido de aprendizaje y que la persona que está usando la aplicación pueda partir de ahí y seguir descubriendo más en Internet».

Una idea apoyada en la ciencia

La idea de Moi aprendizaje social le nació a Carlos cuando estaba estudiando negocios y marketing en Estados Unidos. Y a pesar de que al decir esto se puede pensar que la motivación fue aprovechar un nicho de negocios, en realidad se podría decir que fue al contrario, tal y como él nos cuenta:

«Aproximadamente en el año 2004 o 2005 tuve la oportunidad de realizar un ensayo acerca del neuromarketing. Me pareció muy interesante pero a la vez muy éticamente delicado, por no decir reprochable, el hecho de que las compañías multinacionales estén utilizando máquinas de resonancia magnética funcional para encontrar qué es a lo que responden los consumidores para así ajustar sus productos y su mercadotecnia según eso: ellos saben más acerca del consumidor de lo que el consumidor sabe acerca de sí mismo. Eso me impactó mucho y fue la semilla que se plantó en mí para empezar a aprender más acerca de ese campo del funcionamiento cerebral y de entender por qué se dan los diferentes procesos, pero especialmente el aprendizaje en las personas».

A partir de ahí, decidió usar esos conocimientos para algo positivo, creando una herramienta, Moi, pensada específicamente para aprovechar la forma en la que el cerebro aprende: «Toda nuestra experiencia ha sido desarrollada para apelar al cerebro infantil utilizando toda la ciencia más avanzada que tenemos. Biología, pero también psicología motivacional incluso cuestiones de inteligencia artificial y todo lo nuevo que hay en el primer mundo pero que todavía no tenemos por acá en latinoamérica».

Y es que Moi tiene tras de sí un sustento científico. En el mismo sitio web se puede encontrar un «ensayo extenso donde están todas nuestras fuentes y los otros despliegues de herramientas educativas que se han hecho en el pasado y que hemos revisado».

Recibiendo validación y apoyo

Quizá el nacimiento de Moi se puede situar en el año 2013, que es cuando Carlos validó su idea participando en varias competencias a nivel nacional y hasta en una internacional, en Dinamarca. Fue a finales de ese año que él y su equipo consiguieron financiación por parte de la Fundación CRISFE en forma de capital semilla no reembolsable, lo cual les permitió iniciar el desarrollo de la aplicación.

En 2014, con la versión que tenían entonces, hicieron un editatón con el apoyo de La Agencia Metropolitana de Promoción Económica CONQUITO y de FUNDAPI. Esto fue un evento de 24 horas de edición ininterrumpida en donde los participantes competían por subir la mayor cantidad de contenidos educativos aprobables. Tras él, en 2015 crearon la siguiente versión de su base de datos de contenidos que es con la que están trabajando ahora.

También llegaron a ganar un fondo del ministerio de cultura, en el cual esta institución les calificó con 100 sobre 100 en cuanto a lo que necesitaban: «Había una categoría en la que sin duda nosotros encajábamos perfectamente que se llamaba algo así como innovación y fusión de la cultura, pues básicamente nuestra plataforma reúne en un mismo lugar muchos recursos de aprendizaje precurados y la calidad de la información ha sido verificada, no es una página cualquiera. Esto facilita no solamente el proceso del estudiante que quiere entrar ahí a buscar información y conocer un tema nuevo sino que también, cuando el profesor quiere crear o modificar información, lo puede hacer sin ningún problema».

Primera implementación: Guayaquil

Moi es principalmente un emprendimiento social. Sin embargo, tiene que obtener sus recursos de algún lado. Según nos explica Carlos «Nuestra intención es que la mayor parte de niños jueguen y tengan la experiencia gratis para ellos. Lo que se comercializa es una plataforma de estadística que le permite al padre o al profesor ver el desempeño de su hijo o clase, por ejemplo, de una manera superfácil de entender. Lo puede ver en su celular o en su computadora y le permite fácilmente recompensar a su hijo o recomendarle cosas que puede o debería aprender. De esa manera se genera toda una actividad social alrededor del aprendizaje que es a lo que mediano y largo plazo genera la motivación en el niño».

Actualmente, están conversando con el municipio de Guayaquil para hacer un proyecto que permita el acceso a la plataforma de cualquier niño: «a ellos les cobraríamos únicamente cuando el padre o el profesor se registrase como tutor y estaría la aplicación completamente libre para todos los niños en la ciudad».

En la actualidad, Moi se empezará a implementar a mediados de año en Guayaquil: «Cuando tuvimos finalmente nuestra beta lista en agosto del año pasado, empecé a gestionar en Guayaquil con escuelas que quisieran probar con sus niños el juego y las que me contestaron y las que decidieron participar lo hicieron solo con el ánimo de ayudar y colaborar. Ellos van a ser los beneficiarios».

Las instituciones con las que van a trabajar son la Fundación Kairos, que atiende aproximadamente a 5 mil niños (aunque Moi solo va a estar disponible para primaria), y la Fundación Niños con Futuro, que atiende a aproximadamente 700 niños. También hay colaborarán con otras dos fundaciones adicionales que no fueron citadas por Carlos.

En total, esto va a permitir a Moi obtener resultados a mediana escala ya que van a contar por lo menos con 5 mil usuarios. Así, podrán esbozar cómo sería un plan nacional, por ejemplo, y continuar su desarrollo y búsqueda de apoyo.

Un futuro ambicioso lleno de posibilidades

A pesar de que se podría decir que Moi se encuentra en un estado de expansión en el que sus principales objetivos son dar a conocer la herramienta y desplegarla a nivel local, tienen los planes a futuro bastante definidos.

Carlos nos cuenta que «Hemos aplicado a aceleradoras en Estados Unidos y en España, y esperamos que a través de nuestra participación en ellas se nos facilite la introducción en el mercado internacional. Nuestra plataforma está perfectamente preparada para escalar a un nivel de usuarios exponencial sin problemas porque esa ha sido nuestra visión desde el inicio. Moi aprendizaje social ante todas las cosas es una solución de aprendizaje. Nosotros lo vemos como algo que se puede convertir en un servicio básico a futuro más que un producto premium».

En el aspecto técnico, tres cosas resaltan entre sus planes. La primera es el desarrollo de una aplicación móvil. Actualmente están trabajando ella y que no se les hará muy difícil ya que trabajan con una plataforma que les permite portar a otros sistemas operativos las experiencia con mucha facilidad. De hecho, esperan desplegar las aplicaciones a mediados de este año.

En segundo lugar, aunque en futuro más distante, tienen planificado hacer una versión que funcione sin Internet para desplegarlo en las comunidades remotas que lo necesiten. Sin embargo, se trata de algo que queda aún un tanto lejos.

Y en tercer lugar es la incorporación de un sistema de inteligencia artificial a la plataforma, de manera que esta aprendería de cada usuario y se adaptaría a sus necesidades «porque podría aprender no solamente de tu actividad con la aplicación de aprendizaje sino de tu actividad general en tu día a día: ya con que tu salgas por ejemplo a hacer deporte una hora, eso quedaría también registrado y se podría incorporar a la inteligencia artificial para recomendarte contenidos de aprendizaje en función de eso. Cosas como incorporar el contenido de tus fotos, por ejemplo, para de esa manera también determinar que te puede interesar».

Aunque dos de estos tres elementos son algo cuya implementación llevará más tiempo, Carlos tiene claro qué es lo quieren lograr: «Aspiramos a ser la herramienta central del sistema educativo, aunque sabemos que no vamos a ser los únicos. Básicamente lo que vemos es que en el futuro la gente va a tener la posibilidad de elegir su marca de tutor personal así como elige su marca de perfume. Y así como hoy en día tienes varias casas editoriales que te pueden proveer de los libros de texto, así vas a tener diferentes aplicativos, cada uno con una pequeña diferencia en cómo es la experiencia, en como es el contenido y cuales son las herramientas que le provee al profesor y la escuela y el padre de familia va a poder elegir».

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Moi es una nueva demostración de que en Ecuador existen emprendimientos de todo tipo, como hemos visto en entrevistas anteriores, y que lo social y la educación no es un ámbito que se esté descuidando. Desde Tekzup queremos felicitar a Moi Aprendizaje Social por su iniciativa y su esfuerzo a la hora de preocuparse por generar un entorno educativo que haga de la tecnología su principal fortaleza, apoyándose en estudios científicos para encontrar la manera de sacarle el máximo provecho. Puedes conocer más acerca de Moi en su sitio web, en su canal de YouTube, en su cuenta de Twitter o en su página de Facebook.