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Empezó como un rumor en abril y terminó siendo confirmado por la propia Google en junio: Chrome integraría un bloqueador de anuncios. De hecho, un par de meses después, empezaron las primeras pruebas dentro de Chrome Canary, la versión en desarrollo del navegador. Desde entonces, no se supo más, pero recientemente desde Mountain View anunciaron que ya hay fecha para la incorporación de la funcionalidad en el Chrome estable.

Será a partir del 15 de febrero de 2018 que Chrome empezará a bloquear anuncios, incluidos también aquellos que sean servidos desde Google. Dado que esa fecha no parece estar relacionada con ninguna versión del navegador en concreto, es válido especular que se trata de una funcionalidad que ya estaría integrada en el software.

Ahora bien, ¿esto significa que, si usamos un bloqueador de anuncios en Chrome, ya no lo necesitaremos? No, ni mucho menos. Porque el navegador lo que hará será bloquear cierto tipo de anuncios, no todos. Concretamente, aquellos que son considerados como molestos por la Coalición para mejores anuncios (Coalition for Better Ads).

Google se unió en 2017 a este grupo que busca ofrecer estándares específicos para mejor la publicidad que se brinda online. Entre los anuncios que prohibe la Coalición están los intersticiales a página completa, los que reproducen sonido inesperadamente y los que muestran imágenes intermitentes. Es decir, que son estos los que podremos esperar que Chrome bloqueará.

Para los anunciantes, desde Google han explicado que pueden enviar su sitio para revisión desde las Webmaster Tools y hacer las correcciones que se indiquen. A partir del 15 de febrero, Chrome dejará de mostrar todos los anuncios que tengan un estado «fallido» en el informe de experiencia publicitaria durante más de 30 días.

La evolución de los ad blockers según Google

Para Google, este bloqueador de anuncios molestos es la evolución natural de este tipo de aplicaciones. El objetivo no es eliminar toda la publicidad, sino solo aquella considerada como la más molesta y que empeora la experiencia de navegar por la web, ya que esta es precisamente la causa de que la gente termine usando bloqueadores de anuncios.

Desde la compañía ya han dicho alguna vez que los bloqueadores que no discriminan entre tipos de anuncios perjudican a los editores que crean contenido abierto y amenazan «la sostenibilidad del ecosistema web». De ahí que hayan optado por esta estrategia para reducir los ingresos por publicidad de los sitios que ofrecen anuncios de baja calidad según los estándares de la Coalición.

Pero cuidado, que esto no solo afecta a las publicaciones que usan esos anuncios molestos, sino a todo sitio que, al detectar que el usuario usa un bloqueador, impide el acceso al contenido. Sin importar si usan publicidad «aceptable», estos necesitarán implementar cambios para no generar falsos positivos. Habrá que ver si, para la fecha indicada, han hecho los ajustes técnicos necesarios. Porque si no los hacen, siendo Chrome el navegador más usado, la pérdida de visitas puede ser tremebunda.