Formas en que un router puede espiarte

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Todos tenemos uno en casa. Gracias a él, podemos distribuir la señal de Internet por todo nuestro hogar y conectar a la red nuestros teléfonos, tablets y laptops. Pero los routers también pueden servir para espiarnos. Y no me estoy refiriendo solamente a que alguien se conecte a nuestra wifi y vea en qué páginas entramos. No, un router puede hacer mucho más, como espiar todo lo que hacemos. Y no solo en la computadora.

Para entender mejor cómo puede hacer eso un router, primero tenemos que comprender cuál es su funcionamiento básico. Tal y como explica Kaveh Waddell en The Atlantic, cuando un dispositivo se conecta a un router, envía peticiones de información y recibe las respuestas a través del aire. Mientras se realiza esta comunicación, el router recopila información sobre la forma en la que sus señales van por el aire y si hay obstáculos o interferencias por el camino. En base a los datos que obtiene, el router hace pequeños ajustes para que la comunicación con los dispositivos conectados sea más fiable. Pero estos datos también pueden ser usados para monitorizar el comportamiento de la personas que se encuentran en el espacio cubierto por la red wifi.

Investigadores de diferentes instituciones alrededor del mundo han conseguido desarrollar métodos para usar la manera en la que una señal wifi se altera para hacer cosas como controlar los movimientos y gestos de una persona e incluso para identificarla. A continuación, vamos a ver algunos de estos métodos.

Identificando personas incluso a través de las paredes

Ya en 2013, investigadores del prestigioso MIT desarrollaron un sistema al que llamaron Wi-Vi (PDF), afirmando ser capaces de usar un router para saber cuantas personas hay en una habitación e incluso identificar gestos que hagan. Y todo esto, no solo en una misma habitación, sino también a través de paredes. En algunos casos, se podía llegar detectar mensajes que se dibujaban en el aire con una exactitud del 100%. Más tarde, usando sensores capaces de una mayor precisión, desarrollaron sistemas para distinguir detrás de las paredes entre personas que estuviesen de pie e incluso medir la respiración y ritmo cardiaco hasta con un 99% de exactitud.

A principios de este año, investigadores de Australia y Reino Unido presentaron en una conferencia Wi-Fi ID, un sistema de identificación de personas basado en sus patrones de movimiento. Su exactitud era bastante alta: un 93% a la hora de identificar a una de dos personas y un 77% identificando una entre un grupo de seis. Además, los investigadores afirmaron que con el tiempo sería posible afinar el sistema de tal manera que su precisión le permitiría hacer sonar una alarma en el caso de que alguien no identificado entrara en la estancia monitorizada.

En la estela de Wi-Fi ID, vino más tarde FreeSense, desarrollado por investigadores del área de ciencias de la computación de la universidad Northwestern Polytechnical en China. Este sistema permite identificar personas empleando el tamaño y forma de su cuerpo y los movimientos que realizan.

Para que funcione, tiene que haber sido «entrenado» previamente, registrando las formas del cuerpo y los patrones de movimiento de los individuos a reconocer. Contando con estos datos, FreeSense es capaz de distinguir personas con una precisión asombrosa. En el caso de tener que identificar a una persona de dos, el sistema consigue hacerlo en el 95% de los casos. Si se trata de identificar a una entre seis, lo consigue el 89% de las veces.

Aunque el potencial de este sistema de cara al espionaje y a la seguridad son evidentes, los investigadores le ven usos más prosaicos pero no por ello menos relevantes, como usarlo para personalizar el espacio en un hogar inteligente de acuerdo a las preferencias de la persona que ingrese en él: poner música, cambiar las luces, regular la temperatura, etc.

Leyendo lo que escribes y escuchando lo que dices

Pero la capacidad de sistemas de este tipo llega más lejos de la «simple» identificación, algo que ya es un logro fantástico. Por medio de la obstrucción y el reflejo de las ondas wifi se puede incluso «leer» lo que escribimos en el teclado de un computador o «escuchar» lo que decimos al hablar.

La exactitud de movimientos que se puede llegar a captar resulta inquietante, como ocurre en el caso de Wi-Key (PDF), un sistema capaz de identificar las teclas que se pulsan en un teclado por medio de los movimientos característicos de los dedos. El sistema requiere también de un «entrenamiento» previo, pero una vez que cuenta con él, puede llegar a reconocer una oración mientras se escribe con un 93% de exactitud.

Y si se pueden identificar los movimientos de los dedos, también los de otras partes del cuerpo, como la boca, que es lo que utiliza el sistema bautizado como WiHear para oír lo que se dice en una habitación cerrada analizando las distorsiones y reflexiones que se causan en el wifi al mover la boca para hablar. Su exactitud resulta abrumadora: WiHear era capaz de identificar las palabras dichas por una persona con un 91% de exactitud y con un 74% de exactitud si quienes hablaban eran tres personas al mismo tiempo.

Una tecnología con muchas posibilidades… buenas y malas

Los sistemas desarrollados por todos los investigadores mencionados son, por sí mismos, unos logros tan fascinantes como increíbles. Sus utilidades pueden ser muchas, más allá de la invasión de nuestra privacidad, lo cual es lo primero que nos viene a la cabeza. Y es que, como ocurre en muchos casos, la tecnología puede ser usada tanto para el bien como para el mal.

Por ejemplo, el uso de routers para monitorización puede ser una solución útil y económica a la hora de supervisar tanto a niños como ancianos, llevar un registro de actividades diarias o un complemento para que los hogares inteligentes ofrezcan una experiencia más fluida. Ahora bien, si alguien con intenciones maliciosas accede a nuestro router, estos sistemas le dan la capacidad de convertirlo en una sofisticada herramienta de vigilancia.

No es que de hoy para mañana nuestro router se vaya a convertir en una máquina que nos espíe constantemente. Pero en función de nuestras necesidades de seguridad, es bueno ser conscientes de que puede ser un instrumento de monitorización bastante potente para que así, en caso de necesitarlo, podamos tomar las medidas de seguridad pertinentes.