Google quiere ser Apple. O eso es lo que muchos opinaban la semana pasada tras la presentación de los Pixel, sus nuevos teléfonos que vienen a sustituir a los Nexus. Con los Pixel, Google le dice adiós a la gama media, un sitio donde su propuesta era verdaderamente diferencial, y pasa a ser uno más de los competidores en la gama alta, donde su oferta no destaca tanto entre todo lo que se puede encontrar en el mercado.

La comparación con Apple resulta casi inevitable, pero no tanto por la similitud de características con el nuevo modelo de Cupertino, que al fin y al cabo tampoco es que haya traído muchas novedades, sino por el importante papel que quieren adjudicarle al software. Recordemos que cuando uno compra un producto Apple, la mejor experiencia se obtiene si estamos totalmente integrados en su ecosistema. Y algo así es a lo que parece que apunta Google.

Algunas de las características de software que se comentaron en el momento de la presentación de los Pixel ya se sabía que no iban a estar disponibles para otros Android, al menos al principio. Pero después, a raíz de una información de Android Police que luego fue confirmada por el propio Google a TechCrunch, se supo que las cosas que iban a estar atadas al teléfono eran más de las que se habían dicho en un inicio. En resumen, cosas como el Pixel Launcher, Google Assistant, almacenamiento ilimitado a alta resolución de vídeos y fotos en Google Photos y el almacenamiento inteligente (Smart Storage) no estarán disponibles en Android 7.1, aunque desde Google les dijeron a TechCrunch que piensan hacer Assistant disponible para todos los usuarios en algún momento. Puedes ver una lista completa en Android Police.

Entonces, tenemos un dispositivo de gama alta con software específico para ese dispositivo. Esto es algo propio de Cupertino, acorde con la filosofía que han manejado durante toda su existencia, aunque con las oportunas y necesarias excepciones, claro. Pero no casa mucho con el punto de vista que siempre han tenido en Mountain View. No sabemos qué puede haber motivado este cambio de orientación, pero si hacemos un análisis superficial, cualquiera podría decir que darle peso al software ha sido provocado por no poder darle peso al hardware.

Un hardware que no destaca en su gama

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Cuando queremos comprar un celular, tenemos que hacer una primera elección: Android o iOS (lo siento, Windows, pero es así). Luego, ya nos meteremos en asuntos de modelos específicos y características, pero el sentido de nuestra compra suele ir orientado por el sistema operativo. Incorporando a sus Pixel características especiales con un Android especial, Google quiere diferenciarse para conseguir que la elección sea entre Android, Google o Apple. Porque, al menos en este momento, a nivel de hardware no le es posible diferenciarse más.

Si, por ejemplo, revisamos la comparativa que elaboraron en Xataka con los Pixel y los smartphones de gama alta más relevantes de este año, examinando las características de cada uno podremos darnos cuenta de que los teléfonos de Google no destacan entre ellos por nada especial. Las diferencias que hay entre todos son mínimas y cambian solo pequeños detalles que posiblemente solamente sean relevantes para unos pocos usuarios muy exigentes.

Tomando esto como punto de partida, si examinamos a continuación los precios, nos encontramos con que nos podemos hacer con teléfonos muy similares a nivel de especificaciones por precios significativamente menores. Recordemos que el precio del Pixel de 32 GB es de 769 dólares.

La primera opción, tal vez la más evidente, es el Samsung Galaxy S7, que habiendo partido con un precio muy similar al del Pixel, ahora se lo puede encontrar en Amazon en torno a los 600 dólares o menos (todo al momento de escribir esto). Pero no es la única: también podemos contar con el Moto Z o el Sony Xperia XZ, que si bien igualan en muchos aspectos lo que traen desde Google, en otros (muy pocos) se quedan cortos, pero sin que eso signifique marcar una gran diferencia.

No vamos a repasar ahora todas las opciones existentes, pero si algo queda claro con un vistazo rápido es que, estando en los rangos de precios habituales para teléfonos con sus características cuando son lanzados, a día de hoy podemos encontrar alternativas más económicas que nos ofrecen especificaciones muy, pero que muy similares.

Por lo tanto, volvemos a lo de antes: Google quiere aportar la diferenciación a través del software.

¿Es el precio de los Pixel justo para sus características?

Así es como hemos bautizado este artículo y con esto es que vamos a terminar. De acuerdo a lo que ha hecho y hace la competencia, y dentro de la gama en que se encuentra, el precio de los Pixel no parece exagerado. Hay opciones más asequibles, como acabamos de ver, pero en el entorno en que se mueve parecen precios que están a la orden del día.

Ahora bien, dado que no aporta nada nuevo excepto un software exclusivo cuyo rendimiento tendremos que ver en acción para poder juzgarlo cabalmente, lo cierto es que Google podría haber hecho un poco de mella en el mercado si se le hubiese ocurrido ajustar un poco más los márgenes y reducir el precio de partida.

Pero tal y como están las cosas, parecería que estamos ante un teléfono pensado en primer lugar para los fanáticos, no ya de Android, sino de Google. Es como si hubiesen pensado: «Aquí les traemos el iPhone de Google que tanto habían pedido», aunque no tengo claro yo quién se lo pidió, aunque me parecería más importante saber cuántos se lo pidieron.

En resumen, que si Google con sus Nexus dio un golpe sobre la mesa de los gama media de Android, no ha hecho lo mismo con sus Pixel en la gama alta. En este caso, a lo más lo que ha hecho ha sido tamborilear los dedos sobre ella y quedarse quieto cuando vio que todos le estaban mirando.