¿Podrían los celulares afectar tu salud?

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La respuesta a la pregunta del título es simple: sí, un celular puede afectar la salud. Pero antes de continuar, hay que dejar claro algo: puede hacerlo en función del uso que le demos, como muchas otras cosas.

Dejando aparte el hecho de usar el celular para golpear a alguien (o que nos golpeen con él), estos dispositivos pueden afectarnos de diferentes formas:

Gérmenes

Llevamos el celular a todas partes. Incluso al baño. Y rara vez nos preocupamos de limpiarlo, a menos que la pantalla esté tan sucia que ya no podamos ver a que le damos «Like» en Instagram. Por lo tanto, suena lógico que esté lleno de bacterias, virus y otros tipos de gérmenes. De hecho, un estudio descubrió que se pueden encontrar rastros de heces en 1 de cada 6 teléfonos. Por suerte, al tratarse de aparatos que cuentan con una superficie dura, por lo general es difícil que los gérmenes sobrevivan en ellos. A pesar de ello, sería bueno que lo limpies con más frecuencia y diligencia.

Perturbar el sueño

Si eres de los que se dedica a recorrer Internet de punta a punta desde su celular de noche, o revisar las redes sociales poco antes de dormir, malas noticias: la exposición a la luz de la pantalla una vez que se ha puesto el sol puede perturbar tu sueño, algo que además de ser muy incómodo está relacionado con la diabetes, la obesidad, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud. Además, la «luz azul» que emite el celular en concreto es especialmente mala. Por lo tanto, evita usarlo por lo noche y, sobre todo, al menos una hora antes irte a dormir.

Accidentes

Tanto escribir como conversar mientras se maneja un auto no es algo muy seguro que digamos. La pequeña distracción que ocasiona enviar un mensaje de texto hace que tengas hasta 23 veces más probabilidades de chocarte. En el caso de la conversación, las probabilidades son 4 veces más que si no lo hicieses. Hablar por el celular es causa de más de un millón de accidentes al año en EE. UU., lo que significa el 20% de todos los accidentes que se producen. Así que, si necesitas contestar una llamada o hacerla, detente a un lado de la carretera.

Interferencias peligrosas

Usar el celular muy cerca de dispositivos médicos como marcapasos o desfibriladores implantables puede provocar que estos no funcionen como deben hacerlo. Los teléfonos pueden incluso interferir con ciertos tipos de audífonos. Así que, si notas cualquier problema con un dispositivo médico, habla con tu médico. Sobre todo, si sucede cuando usas tu celular.

Problemas oculares

La longitud de onda más corta de la luz azul que emiten los teléfonos inteligentes puede cansar los ojos muy rápidamente y provocar dolor. Incluso puede dañar la córnea y, con ello, empeorar nuestra visión. Si notas estos problemas, es mejor limitar el tiempo expuesto a dispositivos digitales de luz azul como celulares inteligentes y computadoras. O por lo menos, hacer pausas a menudo para descansar los ojos.

Problemas musculares

El síndrome «Text Neck» es el nombre que se le ha dado a una dolencia que está apareciendo con bastante frecuencia en los últimos tiempos. Debido a pasar mucho tiempo mirando el teléfono, forzamos los músculos del cuello, lo cual puede causar tirantez o espasmos. Incluso puede producirnos dolor en los nervios que van a la espalda, al hombro o en el brazo. Por lo tanto, trata de no encorvarte hacia delante mientras usas el celular y toma descansos por lo menos cada 20 minutos para estirar y arquear la espalda. Algo que también ayuda es mantener el teléfono en alto cuando envías mensajes de texto. Recurrir a ejercicios de yoga o pilates ayuda a fortalecer tu musculatura y evitar que te duela el cuello.

Otro problema habitual se deriva de la postura antinatural de sujetar el celular entre el hombro y el oído para poder hablar mientras se hace otra cosa. Si lo haces durante demasiado tiempo, es probable que termines con dolor de cuello. Si no puedes evitar esa postura (hablando con el modo manos libres, por ejemplo), toma descansos entre llamada y llamada y mueve el cuello en otras direcciones diferentes. En el caso de que el daño ya esté hecho, con descansar un poco, usar una almohadilla térmica y recurrir a medicamentos para el dolor y la rigidez debería bastar. Si dura más de unos pocos días, ve al médico.

Dedo en gatillo o en resorte

El nombre casi que describe esta dolencia. Es cuando el pulgar se queda atascado en una posición doblada o cruje cuando lo intentamos enderezar, momento en el que se produce dolor. Esto ocurre cuando la vaina que rodea el tendón del pulgar se engrosa para que el tendón no pueda deslizarse libremente. Escribir mucho en un celular (enviando mensajes de texto, por ejemplo, puede provocar esta dolencia, aunque a veces también puede darse por sostenerlo con firmeza. Si te ocurre, tendrás que reducir el uso del teléfono.

Síndrome del túnel cubital

Terminamos con otro síndrome. En este caso, este aparece si acostumbramos a apoyarnos en los codos para usar el teléfono o sostenemos en el oído el terminal con el brazo doblado. Esta postura puede irritar el nervio cubital del codo y causar entumecimiento y hormigueo en lso dedos, además de dolor en la parte interna del codo o antebrazo. Por lo tanto, no apoyes los codos en superficies duras y no lo dobles durante mucho tiempo. También haz descansos para mover los brazos en diferentes direcciones.