Los restos de 11500 años de un niño revelan una sorprendente población

¿Conoces la teoría del poblamiento tardío o teoría Clovis? Seguro que sí, aunque no sea por ese nombre. Es la teoría que dice que el ser humano llegó a América hace 34 mil años proveniente de Asia, cruzando el estrecho de Bering por lo que se conoce como el puente de Beringia. A esta se le contrapone la del poblamiento temprano, que afirma que este se produjo antes y que los humanos llegamos aquí de otras formas.

Sin embargo, recientemente se ha hecho un descubrimiento que podría reforzar la teoría del poblamiento tardío. Se trata evidencia genómica de que todos los nativos americanos pueden ser rastreados hasta la misma población que emigró en su momento usando el puente mencionado antes. Esta se ha obtenido a través de los esqueletos de dos bebés que vivieron (y murieron) en Alaska hace 11.500 años.

Estos bebés fueron encontrados en una fosa funeraria situada en el río Upward Sun, dentro del valle del río Tanana en el centro de Alaska. Los bebés eran niñas y el ADN sugiere que podrían estar emparentadas, ser quizás primas hermanas.

Las dos niñas fueron bautizadas por la comunidad indígena con los nombres simbólicos de Xach’itee’aanenh t’eede gaay (algo así como «niña del amanecer») y Yełkaanenh t’eede gaay (algo así como «niña crepuscular del alba»). La primera tenía entre 6 y 12 semanas cuando murió y la segunda nació prematura, con 30 semanas de desarrollo.

Unos investigadores consiguieron secuenciar el genoma de la «niña del amanecer», conocida técnicamente con la designación nada poética de USR1. Su ADN llevó a determinar que se había encontrado una población genética previamente desconocida de nativos americanos, a la que ellos llamaron los antiguos beringianos, que representan el linaje genético conocido más antiguo de los nativos americanos hasta la fecha.

Según Eske Willerslev, coautora del estudio y profesora de la Universidad de Copenhague, este hallazgo «Cambia nuestra comprensión del momento de los eventos que formaron la genética de los nativos americanos».

Un mismo origen para toda la población

Hasta el momento, cualquier evidencia de que hubiera una sola población fundadora para el continente era indirecta. Sin embargo, este descubrimiento apunta a reforzar la teoría de que todos los nativos americanos provienen de la misma raíz, por decirlo así.

Según explica Ben Potter, coautor del estudio y codirector del departamento de antropología y profesor de la Universidad de Alaska Fairbanks, «Hay pocos restos humanos antiguos limitados en las Américas, y sólo muy pocos han sido sometidos a análisis genómicos. Esto representa los primeros datos genéticos de la última Edad de Hielo en Beringia. Antes de este estudio, no sabíamos que existía esta población beringiana antigua. Teníamos evidencia de la otra rama que llevaba a los nativos americanos del Norte y del Sur, y evidencia indirecta de una población fundadora. Así que nuestros hallazgos muestran que la historia temprana de los nativos americanos ancestrales es más compleja de lo que se conocía».

Los nuevos datos permiten a los investigadores probar y desarrollar modelos para cuándo y dónde ocurrieron las divisiones de la población. Willerslev lo explica así: Hace unos 34 mil años, una población comenzó a separarse de los asiáticos, pero los intercambios genéticos continuaron hasta hace 25 mil años, lo que puede sugerir que para entonces ya estaban en Alaska. Los nuevos datos sitúan este cambio 10 mil años antes de lo que se pensaba.

Hace unos 25 mil años también es cuando este grupo conoció a otra población de personas más relacionadas con los europeos modernos que con los asiáticos. Así es como llegaron a ser los antiguos beringios: «Hace 20 mil años, los ancestros de los nativos estadounidenses contemporáneos se diversificaron de los antiguos beringianos, probablemente moviéndose al sur de los casquetes de hielo norteamericanos y formando los dos linajes principales de los indios americanos contemporáneos a los que todos sabemos que pertenecen: las ramas norte y sur. La rama norte se traslada hacia Alaska y reemplaza o absorbe a los antiguos beringianos, a veces después de hace 11.500 años. Después de ese tiempo, algunos de los miembros de la rama norte se reunen con algunos siberianos y se mezclan con ellos».

Lo que no termina de estar claro es hasta que nivel esto permite corroborar la teoría del poblamiento tardío o si afecta de alguna otra manera a la del poblamiento temprano. En cualquier caso, nos permite conocer un poco más acerca de cómo la humanidad fue extendiéndose por el planeta hasta hacerlo completamente suyo.