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Cortex-A76 es el nombre del último procesador móvil de gama alta que ha presentado ARM. Y a pesar de que en las comparativas sale muy bien parado frente a su competencia para Android, los datos han desvelado un hecho que, aunque debía de ser conocido, no puede más que reclamar nuestra atención ahora: que Apple les lleva a todos los demás algo así como 2 años de ventaja.

Aunque las puntuaciones en Geekbench obtenidas por el Cortex-A76, y citadas por Anandtech, son proyecciones más que puntuaciones definitivas, el procesador de ARM parece superar a la CPU Exynos 9810 de gama alta de Samsung (aunque no por mucho) y estar muy por delante del Snapdragon 845 que se usa en muchos de los equipos con Android más importantes que podemos encontrar hoy en tiendas. Sin embargo, el Cortex no consigue superar a Apple.

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El último chip de la manzana, el A11, está cómodamente situado en el primer puesto de la clasificación, seguido por el A10, también de Cupertino al que el Cortex se acerca bastante. Ahora bien, hay que considerar algo: en septiembre, llegarán los dispositivos de Apple equipados con el A12 (algo que aprovechará muy bien iOS 12, por cierto), lo cual hará que las distancias se agranden y, cuando el Cortex salga al mercado, Apple estará dos años por delante de él gracias a ese procesador.

Al respecto de estos datos, un usuario de Reddit, WinterCharm, señaló en esa plataforma que la ventaja que tiene Apple es que cuenta con un «diseño más parecido al de una computadora de escritorio de lo que ARM se atrevería a hacer. Apple se da ese lujo porque se están “vendiendo” los chips a sí mismos sin ningún margen de beneficio. Esto les permite gastar cada dólar en materias primas y construir chips más grandes».

Este usuario también añadió que «Los núcleos Mistral (alta eficiencia) del A11 son más grandes que los núcleos de alta eficiencia del Cortex. Son más similares en arquitectura a las CPUs Core i7 de Intel, desde el buffer de reordenación hasta una entrada de datos mucho más amplia. Parecen núcleos de escritorio y siempre se diseñaron pensando en un rendimiento similar al de un escritorio. Este ha sido el caso desde que el A7 fue de 64 bits (y no porque sea de 64 bits)».

Aunque otro usuario de Reddit se mostró en desacuerdo con la comparación, lo cierto es que, en cualquier caso, la fórmula de Apple de apostar por un control total de hardware y software hace que logre una estrecha integración entre ambos, lo cual le proporciona una ventaja sustancial a la hora de maximizar el rendimiento de un dispositivo móvil.

Samsung quiere seguir sus pasos con su propio procesador pero, como se ve en el benchmark, todavía se queda lejos. Sin embargo, está claro que si se quieren alcanzar los números de los de Cupertino, la estrategia parece pasar por ahí.