La música causa el mismo efecto que el sexo o la droga

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¿Quién no ha sentido un estremecimiento al oír los primeros acordes de una de sus canciones favoritas? ¿O se ha sentido revivido al escuchar un tema en particular? ¿O emocionado hasta las lágrimas? Todos sabemos el poder que tiene la música, pero tal vez no sepamos hasta donde llega este, pues según investigadores de la Universidad McGill, la música puede provocar el mismo efecto en nuestro cerebro que los opioides y las endorfinas.

Esa emoción que nos invade cuando escuchamos cierta música en realidad es nuestro cerebro que libera opioides naturales como las endorfinas, los cuales bloquean el dolor e inducen sentimientos de placer. El estudio de la Universidad McGill llegó a esta conclusión tras administrar a los participantes naltrexona, un fármaco que bloquea los efectos de los opioides, de manera que las drogas de este tipo no generan ningún estímulo. La naltrexona induce la anhedonia, que es la incapacidad para sentir placer; en este caso, el placer asociado específicamente con los opioides.

El estudio no se enfocó en los efectos de un género musical en particular. Los 17 participantes pudieron llevar dos temas que «produjeran confiables e intensos sentimientos de placer en ellos, incluyendo pero no limitado a la sensación de escalofríos». Si les permitieron a los sujetos elegir su propia música fue porque la respuesta emocional es subjetiva.

Los investigadores obtuvieron lecturas objetivas y subjetivas de placer para cada sujeto antes y después de administrar naltrexona. El estudio fue de doble ciego: un día, les dieron una pastilla de azúcar y al otro día la naltrexona. Ni los sujetos ni los investigadores sabían quién tomó el bloqueador opiáceo y quién tomó el placebo. Y aunque el grupo con el que se realizó la investigación es en verdad pequeño, se obtuvieron resultados en los que se apreciaban una reducción tanto objetiva como subjetiva del placer mientras los sujetos escuchaban música tras haber tomado la  naltrexona.

De acuerdo a Daniel Levitin, psicólogo cognitivo y principal autor del estudio, «esta es la primera demostración de que los opioides del propio cerebro están directamente relacionados con el placer musical». Y según aparece en el texto de la investigación, «Estudios preliminares han demostrado que la escucha y la ejecución de música modulan los niveles de serotonina, epinefrina, dopamina, oxitocina y prolactina. La música puede inducir de manera fiable sentimientos de placer, y de hecho, la gente clasifica constantemente a la música como una de las diez primeras cosas en sus vidas que traen placer, por encima del dinero, la comida y el arte».

Por lo tanto, este estudio lo que ha conseguido es dar un paso más allá en comprender no solo el efecto que nos provoca la música, sino cuáles son las sustancias directamente involucradas, algo que puede ser de mucha utilidad para comprender algo más importante aun: el funcionamiento de nuestro cerebro.