La era en que Apple también pelea por precios ha llegado

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Apple siempre ha tenido reputación de ofrecer productos con precios altos. La justificación también siempre ha sido la misma: la calidad que ofrecen. Sin embargo, muchos consumidores han encontrado que ese sobreprecio, denominado por algunos como el «impuesto Apple» no se justificaba al poner sus productos frente a los de otros competidores. Pero en Cupertino nunca han dado un paso atrás al respecto… hasta hace poco.

Hace una semana, Apple hizo público un nuevo iPad más barato, que vino acompañado de una actualización del iPhone menos costoso, lo que demuestra sus intenciones de competir no solamente en materia de características sino también en tema de precios. Eso es algo a lo que el resto de la industria tecnológica debería prestar atención, porque si Apple empieza a usar su enorme cantidad de recursos en efectivo para derribar a sus competidores bajando precios, más de uno corre el riesgo de quedarse en el camino dentro de ciertas categorías concretas.

Por ejemplo, al descender el coste para el usuario del iPad a 330 dólares, no solo se pone en el rango de dispositivos similares, sino que incluso está por debajo de lo que piden Samsung, Lenovo y Microsoft por tablets con características parecidas. Aunque Apple ya domina el mercado de tablets de gama alta, de esta forma hace más difícil que se le pueda hacer sombra.

En cuanto al iPhone, el modelo SE ha visto incrementada su capacidad de almacenamiento al pasar de 16 GB a 32 GB, y aunque no se trata de una actualización tan completa como algunos podrían esperar, lo cierto es que demuestra que en Cupertino no han dado por abandonado al modelo y que todavía le prestan atención.

Según el analista independiente Neil Cybart, este descenso de precios de dos dispositivos actualizados sigue una tendencia en la que Apple «está haciendo sus productos más accesibles a través de un precio menor».

Entre sus ejemplos, que deben ser entendidos en su contexto, incluye a los AirPods, que a 159 dólares son algo más baratos que otros auriculares inalámbricos. Además, también argumenta que el Apple Watch tiene un precio inferior al que debería: costando 269 dólares, resulta ser más barato que otras opciones con Android ofrecidas por Samsung y Fossil.

¿Un futuro que pasa por ser también una marca de lujo?

Pero ¿cuál es la estrategia concreta que tiene la empresa? ¿A qué viene este cambio? Cybart enarbola algunas teorías. Una de ellas es que Apple trabaja a pérdida con accesorios como los AirPods o el Apple Watch porque pretende con ellos conseguir que más gente compre iPhones.

Pero tiene otra igual de interesante o más, que es la de la segmentación del consumidor. Por medio del precio, se busca que crezca la base de usuarios. Por un lado, se reduce la barrera de entrada al ecosistema Apple al hacer los productos más accesibles. Pero por otro lado, incrementa los precios al otro lado del espectro por medio de productos premium, enfocándose en una parte diferente de la base de usuarios. Así, no solo se mantiene sino que se mejora el perfil general de su margen de ganancias.

Esta teoría está en consonancia con ese rumor que dice que aparecerá en septiembre un nuevo modelo de iPhone rediseñado que superará los mil dólares, algo justificado en parte por los precios de sus componente, los cuales costarían más que los de sus predecesores.

Sin embargo, la opinión desde Bussines Insider es que otra parte de este movimiento de Apple es que pretende transformarse simultáneamente en una marca de lujo. En algunos sitios, como en China o en otros países, ser dueño de un iPhone tiene bastante de símbolo de estatus y la compañía podría pretender sacar partido de esto. Una muestra de esta transformación podría verse en la publicidad actual que se realiza para el Apple Watch, que apela mucho a la emoción, con un estilo más cercano a Gucci y Louis Vuitton que a Dell.

Para poder mantener su posición como la compañía más valiosa del mundo, Apple debe continuar creciendo. Y para conseguirlo, debe llegar a cuanta más gente mejor. Eso significa que para llegar a lugares como India, sus precios deben ser más accesibles. De ahí que al mismo tiempo quiera convertirse en una marca de lujo: para mantener sus márgenes altos.

Como señala Cybart, es un juego al que tan solo unas pocas compañías tecnológicas podrían jugar. A lo más, Microsoft con su línea Surface, aunque cabe añadir que parecería que Google también quiere hacerse un sitio en la partida a pesar de que sus movimientos por ahora son un tanto erráticos. Pero conseguir esto es también un riesgo para Apple, que podría terminar siendo vista como una empresa de moda en lugar de tecnología, lo que derivaría en que sus dispositivos no fuesen considerados como lo «suficientemente buenos» como para actualizarse.

Es el riesgo de tratar de cubrir todo el mercado. Pero para Apple, en este punto de su historia pareciera la única salida para mantenerse en su puesto. O al menos, quizá sea así como lo ven desde dentro. En cualquier caso, se trata de un desafío enorme para la compañía y solo podremos saber cómo lo enfrenta y los resultados que obtiene a medida que pase el tiempo.

Imagen: Dweider