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A pesar de la versatilidad que ofrece la tecnología y los métodos de reproducción de música actuales, el vinilo se ha convertido en los últimos años en un soporte en auge. Ya sea motivado por la nostalgia o por simplemente por su particular calidad de sonido, muchos artistas publican sus obras también en este formato y han aparecido en el mercado muchas ofertas de tocadiscos que buscan añadir elementos modernos a lo que es ya un clásico y que se consideraba muerto desde la aparición del CD.

Una de estas propuestas resulta bastante llamativa: la del reproductor LOVE, un proyecto que ha buscando financiación por medio de crowdfunding. Se presenta a sí mismo como un tocadiscos inteligente que, además, es portátil gracias a su pequeño tamaño en comparación con los equipos clásicos.

En su diseño ha estado implicado Yves Behar, un diseñador industrial suizo que se encuentra entre los más reputados de su campo, y se aleja bastante de la imagen que tenemos de este tipo de reproductores. Consta de una base donde se coloca el vinilo y un cartucho, a falta de otro nombre mejor, que es la parte principal, pues allí se encuentra tanto la aguja como el resto de la tecnología necesaria para realizar la reproducción.

El cartucho se encarga de analizar el vinilo para determinar a qué velocidad hay que reproducirlo (33 RPM o 45 RPM) y para encontrar las pistas que lo componen. Esto último lo hace porque LOVE nos permite movernos entre las canciones como hacemos en cualquier reproductor digital gracias a una aplicación que podemos instalar en cualquier dispositivo móvil con iOS o Android.

El sonido se transmite desde el cartucho hasta un parlante por medio de Bluetooth o de Wifi. La batería del cartucho es de larga duración, según mantienen sus creadores, permitiendo la reproducción de 15 lados completos de LPs de 12 pulgadas, lo cual vendría a ser más de 7 horas de reproducción continua. En cuanto al tiempo que toma en recargarse, este es muy poco: en torno a una hora y media.

La propuesta de LOVE ha sido ampliamente aceptada, consiguiendo superar su petición inicial de financiamiento en un 1.720 % en IndieGogo, recaudando 883.369 dólares allí y 860.227 dólares en Kickstarter. Entre las recompensas que ofrecían, el precio de cada LOVE estaba en poco más de 300 dólares, incluyendo dos bases para reproducir los dos tipos de tamaños estándar que se usan en los discos de vinilo.

LOVE tiene previsto llegar a sus patrocinadores en octubre de este año. Y si nada se tuerce (que ya sabemos lo que ocurre con los proyectos de crowdfundig) y la experiencia de los usuarios resulta positiva, tal vez alguna compañía grande estaría dispuesta a producirlo en masa. Se trata de una propuesta muy interesante y atractiva para los amantes del vinilo que ha demostrado tener un mercado que es necesario abastecer.