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Si tienes una televisión de pantalla plana, lo más probable es que puedas conectarla a tu computadora en caso de necesidad. Esto puede ser útil tanto para usarla como un monitor más grande como para visualizar vídeos o jugar a juegos. Establecer esta conexión no es complicado. Existen dos formas de hacerlo, ambas muy sencillas: por medio de un cable o por medio de un dispositivo de streaming inalámbrico.

Lo más simple y directo: un cable

En muchos casos, no necesitamos recurrir a estrategias complejas para conseguir lo que necesitamos. Basta con ir a por lo más sencillo, y en lo que se refiere a conectar televisión y computador, lo más sencillo es el cable HDMI.

Primero, de lo que tienes que asegurarte es de que tu computadora tiene un puerto HDMI. Si tu equipo, ya sea de escritorio o portátil, es relativamente moderno, hay muchas posibilidades de que cuente con él. Y luego está que la televisión también incorpore uno. Igualmente, si es una televisión de pantalla plana más o menos reciente, lo más seguro es que venga con este puerto.

A menos que estés pensando en cosas como vídeos y juegos 4K, no tienes que preocuparte de estándares; o sea, de cosas como si el HDMI es 1.0, 2.0 o cualquiera de las versiones intermedias. No: en este momento solo queremos sacar la imagen de la compu a la tele, y para eso no es necesario fijarse en las versiones.

Bueno, pues visto que los dos equipos tienes sus respectivos puertos, todo lo que hace falta a continuación es conseguir un cable HDMI. Si tienes una consola o televisión por cable, lo mismo ya cuentas con uno: echa un vistazo. Si no, pues tendrás que ir a una tienda de electrónica a comprarlo.

¿Y qué cable comprar? Pues el que necesites. Básicamente, todos cumplen con la misma función así que aquí habría que fijarse tan solo en su longitud. Eso es todo. ¿Puedes comprar el más barato? Si así lo quieres, pues sí. No va a haber diferencia. De hecho, si lo que estás haciendo son pruebas, mejor hacer un gasto pequeño, ¿no? Siempre podrás gastar más después, cuando compruebes que todo está en orden.

Ya con el cable, basta con conectarlo a la computadora y a la televisión y, con el mando de esta, cambiar al canal de entrada de HDMI. Cada modelo es diferente, por lo que mejor no dar instrucciones específicas, pero no tiene mucho misterio.

Y eso es todo. Cuando actives el canal del HDMI, aparecerá tu computadora. Dependiendo del sistema operativo, lo mismo necesitas hacer alguna configuración adicional en él, pero por regla general el proceso es tan sencillo como acabamos de ver.

En el caso de que no tengas puerto HDMI en la computadora, para esta opción necesitarás comprar un adaptador de VGA a HDMI o USB a HDMI junto con el cable. No es algo muy caro, pero tampoco termina de ser del todo fiable, así que hazte con él con cierto ánimo investigativo, porque lo mismo podría fallar.

La conexión inalámbrica

Si por alguna razón no quieres o puedes usar cable, porque por ejemplo tienes la computadora en otra habitación y no la puedes mover, entonces toca optar por la conexión inalámbrica.

A estos efectos, debes buscar un dispositivo inalámbrico para hacer streaming tipo Chromecast. En algunas tiendas de electrónicas puedes encontrar diversos modelos, pero el mismo Chromecast de Google puede hacer perfectamente el trabajo. En el país, puede encontrarse en algunas tiendas (hemos comprobado que por lo menos es así en Quito), aunque no es la única alternativa.

Estos dispositivos suelen estar en precios situados entre 40 y 70 dólares y su configuración no suele ser muy complicada. Por ejemplo, en el caso del Microsoft Wireless Display Adapter, si usas Windows 10 el proceso es tan sencillo como conectar el adaptador a tu televisión (al HDMI y a un puerto USB) y, desde el centro de notificaciones (en la parte inferior derecha de la pantalla), clicar en «Conectar».

En el caso del Chromecast, tendrás que hacer uso del navegador Chrome. Conectas el Chromecast a tu televisión, lo configuras siguiendo las instrucciones de esta página y luego solo tendrás que recurrir a la opción «Enviar…» que hay en el menú del navegador.