A primera vista podría parecer un primer plano del suelo de una peluquería después de que alguien con un grave y extraño problema capilar se cortase el pelo. Pero en realidad se trata de un mapa: el mapa de nuestro universo.

 

Se trata de una imagen sacada de un proyecto de la Universidad de Zurich (Suiza), el cuál ha sido descrito en un artículo de la revista Computational Astrophysics and Cosmology. En él, los investigadores han hecho uso de una supercomputadora, la Piz Daint, para crear una simulación de todo nuestro universo conocido.

Esta simulación está formada por 25 millones de galerías virtuales, y lo que se muestra en el mapa que está más arriba es como se distribuye en el espacio la materia oscura: los grupos amarillos son la materia oscura en sí misma, mientras que las áreas blancas son el vacío cósmico, las regiones de densidad más baja del universo.

El resultado de este proyecto será usado para calibrar los experimentos que serán realizados por el consorcio Euclid, en el cual colaboran más de mil científicos de todo el mundo. El objetivo de Euclid es mapear miles de millones de galaxias y descifrar la naturaleza de la energía oscura y para ello se empleará el satélite del mismo nombre que será lanzado al espacio en 2020.

Según explicó el profesor de astrofísica computacional Romain Teyssier a Digital Trends, «Las técnicas que hemos desarrollado son únicas: un método multipolo rápido para la gravedad que funciona en miles de nodos en paralelo, y el uso de tarjetas gráficas para acelerar el cálculo. Debido a estas dos innovaciones, nuestro código ha logrado la simulación más grande hecha hasta ahora de todo el universo observable, con 2 billones de partículas digitales. Utilizamos el supercomputador Piz Daint del centro nacional suizo de supercomputación, que está compuesto por más de 5.000 GPUs».

Ejecutar dicho código no fue una cuestión de minutos, sino que tomó 80 horas. Y aunque pueda parecer mucho tiempo (al fin y al cabo, son unos tres días y medio), en realidad hay que poner en contexto ese número: la supercomputadora Piz Daint puede hacer más cálculos en un solo día de lo que una laptop moderna podría hacer en 900 años. Eso quiere decir que a esa misma laptop le hubiese costado ejecutar el código unos… uhmm, tres mil años.

Lo que han conseguido en la Universidad de Zurich no termina aquí. Según explicó Teyssier, «Nuestro objetivo es preparar las simulaciones siguientes, e incluir más física como neutrinos masivos, o simular un universo con diferentes leyes de la gravedad». Por lo tanto, es de esperar que cada cierto tiempo este proyecto vaya dando nuevas e interesantes noticias.