6 formas en que interactuaremos con computadores en el futuro

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En la actualidad, las principales formas con las que interactuamos con computadoras son el combo teclado-ratón y las pantallas táctiles (¿qué es un smartphone sino un computador?). Sin embargo, existen otras maneras de hacerlo que ya se están empezando a popularizar y otras en las que se está trabajando de manera activa y que llegarán en un futuro no muy lejano. Veamos a continuación cuáles son tanto unas como otras y echemos un vistazo a lo que es posible que sean las maneras en que nos comunicaremos con las máquinas quizá no dentro de mucho tiempo.

Control por voz

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Empecemos por las que se están extendiendo con más rapidez en los últimos años. Y de ellas, la principal es el control por voz, que ha saltado de nuestros teléfonos a dispositivos dedicados como los Amazon Echo o Google Home y que aspiran también a hacerse un sitio en nuestras computadoras, todo por medio de lo que se han denominado como «asistentes virtuales».

Los avances en inteligencia artificial han permitido que los asistentes sean capaces de entender lo que decimos, aunque todavía sea un manera limitada. Sin embargo, incluso con lo que tenemos disponibles hoy día, es posible acelerar enormemente nuestras interacciones con los equipos, y lo que se avecina en el futuro lo conseguirá todavía más.

Aparte de hacer nuestra vida más cómoda, cuando esta tecnología haya sido refinada todavía más conseguirá reducir la barrera de entrada del uso de computadores frente a muchos usuarios ya que siempre es más fácil comunicarse con una máquina usando palabras cotidianas que teniendo que lidiar con los sistemas operativos y sus correspondientes diseños, algo que echa atrás a más gente de la que podemos creer.

Realidad virtual y aumentada

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En combinación con controladores hápticos que harán que la experiencia sea aún más real, tanto la realidad virtual como la aumentada ya están entre nosotros aunque sea en versiones primitivas respecto a lo que nos ofrecerán en el futuro.

En este punto, lo más importante es que rompemos con el paradigma de la pantalla, convirtiendo todo a nuestro alrededor en una gran interfaz. Imagínate moviendo ventanas a tu alrededor, teniendo múltiples monitores en función de lo que estás haciendo, viendo objetos en 3D que puedes examinar con detalle o ver superpuesta la información que necesites sobre el objeto que mires. Las posibilidades son enormes y muy emocionantes.

Gesticulación

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Actualmente, los gestos se utilizan para interactuar con el software solamente estando físicamente en contacto con la pantalla. Sin embargo, la tecnología de reconocimiento de imágenes servirá para reconocer mejor los movimientos de las manos y del cuerpo sin que se produzca dicho contacto.

El Kinect de Microsoft exploró en su momento este concepto, aunque no terminó de fructificar a nivel comercial. Sin embargo, estamos hablando de una tecnología que más que trabajar de forma individual, a través de su propio dispositivo, terminará integrándose en otros hasta pasar desapercibida.

Detección de emociones

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No, no estamos hablando de tener que enojarnos para que se abra un archivo, sino de algo más sutil. Se trata de una especie de complemento en el cual, mediante el seguimiento de ciertos datos (faciales, nuestro pulso, etc.), la máquina nos sugiera una determinada acción.

Hablaríamos entonces más bien de un sistema de sugerencias basadas en el estado en que nos encontremos. Esto podría servir para cosas como reproducir cierta música o, ejecutar una aplicación concreta en base a nuestro estado de ánimo. Queda mucho que decir en este campo pues son muchas las cosas que hay que tener en cuenta, pero no nos extrañemos en el futuro si, tras un día de mucho estrés en el trabajo, al entrar en casa se empieza a reproducir una música suave o, si el día ha sido realmente grandioso, se nos reciba poniendo a todo volumen «We are the champions».

Todo táctil

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La «tactilidad» está circunscrita actualmente a las pantallas o a unos pocos dispositivos o elementos, como el touchpad de las portátiles o el magic trackpad de Apple. Sin embargo, se está trabajando en formas de convertir casi cualquier superficie, desde escritorios hasta extremidades humanas, en superficies táctiles inteligentes.

Con una capacidad de aplicación que resulta especialmente interesante dentro del entorno de un hogar inteligente, esta tecnología nos permitirá controlar nuestro entorno a través de diversos botones y, en suma, interfaces virtuales, formando parte de nuestra vida cotidiana sin que apenas seamos conscientes de ella.

El cerebro

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El desafío más grande, sin duda: conseguir que se haga algo con tan solo pensar en ello. Queda mucho por delante para conseguirlo pero se está investigando de manera activa. Desde DARPA están investigando las interfaces cerebrales y la tecnología Neuralink propuesta por Elon Musk planea crear implantes cibernéticos para el consumidor que terminarían por convertirnos a todos en ciborgs.

De todas las que hemos visto, esta es la que todavía está más lejos de alcanzarse, aunque no sea algo imposible de conseguir. Claro, no estamos hablando de mirar una pantalla y hacer un documento complejo en Word, pero tal vez cosas sencillas como activar ciertas acciones en base a impulsos cerebrales no quede tan lejano como podríamos pensar.